Domingo, 20 Octubre 2013

Francisco ya navega

Luego del muy promocionado bautismo de “Francisco Papa”, el buque insignia de la flota de Buquebus, tuvo un desperfecto el día que iba a comenzar con sus viajes regulares. La falla técnica  fue superada, por lo que el nuevo catamarán ya regularizó su funcionamiento y se encuentra cumpliendo 2 frecuencias diarias uniendo Montevideo y Buenos Aires en poco más de dos horas.

por María Shaw

Bautismo en Buenos Aires

Juan Carlos López Mena, Presidente de Buquebus, reunió al Presidente de Uruguay, José Mujica y a la Presidenta de Argentina Cristina Fernández de Kirschner en la inauguraron el catamarán “Francisco Papa”, denominado así en honor al pontífice argentino, en una ceremonia que se realizó en la terminal de Buquebus, en Puerto Madero, el 30 de septiembre, a partir de las 20.10 horas. 

María Shaw, del CIPETUR; Felipe Bárbaro de Buquebus Montevideo y Rosario García, Gerente Comercial de Buquebus Turismo Uruguay - (foto gentileza de Darío Queirolo)

A la entrada de la gran sala de embarque, un Blandengue con la bandera de Uruguay y un Granadero con la de Argentina, hacían la guardia de honor a los invitados de los dos países: ministros, funcionarios de gobierno, empresarios y ejecutivos del sector turístico, funcionarios de la empresa, del sindicato y mucha prensa. A través de una pantalla gigante, los presentes podían observar todas las instancias de la ceremonia, así como la imagen del edificio de la terminal, iluminada en varios colores. 

La madrina fue la mandataria argentina, quien cortó un cordón que hizo estrellar una botella de espumoso en la proa del nuevo barco; al sonar de las sirenas, se lanzaron miles de papelitos con los colores patrios. Luego los presidentes desenlazaron las cintas “bandera” entrelazadas de los dos países, para proceder a recorrer varios sectores de la nave, guiados por López Mena y el capitán del barco.

Luego ingresaron al salón para proceder a la segunda parte del acto. En la mesa de honor se ubicaron los presidentes, el dueño de casa, el Jefe de Gabinete de la Rep. Argentina, Juan Manuel Abal Medina y el secretario de la presidencia de Argentina. En el estrado también estaban el canciller Héctor Timerman, el ministro de Turismo argentino Enrique Meyer y su par de Uruguay, Liliam Kechichián, los embajadores de ambos países, el Nuncio Apostólico, el Arzobispo de Montevideo y el Director Nacional de Turismo de Uruguay, Lic. Benjamín Liberoff.

López Mena dijo que era “un orgullo” tener a los dos mandatarios, además de personalidades religiosas y civiles, “en un reconocimiento que no merezco”. A continuación, directivos del sindicato le entregaron una placa recordatoria y él dijo que en 34 años de actividad no habían tenido conflictos. El empresario destacó que en la última década, la empresa pasó de 450 empleados a 1.650, y la facturación creció un 480% en valores constantes. Dijo que el barco “es una maravilla de la tecnología de hoy”, e informó que la idea “es captar turismo del exterior, con mayor confort y mayores medidas sanitarias”; también precisó que el objetivo es que pueda acceder al barco “una persona que maneje un BMW como alguien que ande en bicicleta”. “Desde Buquebus somos grandes vendedores de Uruguay y Colonia el destino que más vendemos”, aseguró. Durante su discurso, López Mena agradeció “a todo el personal de Buquebus sin cuyo concurso comprometido y eficiente ningún emprendimiento sería posible”.

El Presidente Mujica subrayó que el río Uruguay es el que también une a los países y que continuará viajando “mientras me den los huesos para intentar un abrazo de concordancia con los pueblos argentinos”. Mujica subrayó que Uruguay y Argentina nacieron de la misma placenta y que componen una cultura y un sentir “medio estrafalario”. “Cuando vengo a esta ciudad encuentro mucho de lo mío, pero más grande, más multiplicado, más primer mundo. A los argentinos les encanta ir a mi país y este ‘señorcito’ tan inteligente, López Mena, está metido en ese tráfico. Nuestros sentimientos nos llevan para aquí, para allá. Uruguay ‘país de turismo’ se le ocurrió a los argentinos y nosotros esperamos que algo esté más barato en Buenos Aires, vienen en bandadas a buscar el ‘bagayito’.

Y acá está el hombre, vendiendo pasaje para allá y para acá. Lo felicito. Y ahora está haciendo una cosa para todos los niveles, para las bicicletas y para los Mercedes Benz. Las cosas importantes hay que agarrarlas con un poco de jocosidad”, afirmó. El Presidente agregó que las repúblicas latinoamericanas están en el mismo barco, cuando el mundo se está juntando en unidades supracontinentales, “jamás debemos de cometer el error que nuestras inevitables contradicciones nos separen en las cuestiones esenciales. Vendré cuantas veces tenga que venir a Buenos Aires y a cualquier lado, mientras me den los huesos, para intentar un abrazo de concordancia con los pueblos argentinos”.

A continuación Monseñor Cotugno, Arzobispo de Montevideo, bendijo las instalaciones de Buquebus, mencionando lo que significa el nombre de Francisco en América Latina, “que desde Argentina lo ha regalado al mundo”. “Su nombre en un buque que une dos orillas es un signo de paz; también en nombre del Papa Francisco (con quien estuve hace 15 días) quiero interpretarlo en agradecer este gesto”.

Los presidentes José Mujica y Cristina Fernández, junto al presidente de Buquebus, Juan Carlos López Mena, en el bautismo de "Francisco Papa". (Foto de la Presidencia de la Rep. Argentina)

Por su parte, la Presidenta argentina, Cristina Fernández, resaltó la trayectoria de Juan Carlos López Mena y de su empresa que en 2003 tenía 400 empleados y que hoy llega a más de 1.600 trabajadores. Y refiriéndose al discurso que el Presidente Mujica en la Organización de Naciones Unidas, le espetó: "Yo no di ningún discurso contra el consumo, les aclaro. No estoy en contra del consumo, nadie me lo creería, además sería muy mentirosa, Y además, Pepe, el consumo mueve hoy la economía y nosotros necesitamos que la gente consuma porque ¿sabés qué? Porque si consume es que tiene trabajo, un buen salario, porque puede dedicarlo al esparcimiento. Estamos en una empresa en que la gente no va a trabajar al Uruguay, va a vacacionar, va a esparcirse, a las vacaciones, al ocio, que también es una parte de la vida", dijo. Y continuó manifestando: “no tengo temor a las palabras ‘negocio, dinero, acumulación, capital’, y seríamos un tanto hipócritas, y saben que no es lo mío, si dijéramos que cualquiera puede viajar en Buquebus de un lado a otro. Pueden viajar los que tienen determinado nivel de vida, determinado ingreso económico”. El tono confrontativo se debió seguramente a que ambos presidentes se habían reunido antes del acto protocolar para intentar un acuerdo sobre diversos aspectos referidos a la planta de celulosa de UPM, en Fray Bentos, que no se logró.

El catamarán

El barco “Francisco Papa” - de bandera uruguaya - de 100 metros de eslora, tiene capacidad para transportar 150 coches y 976 pasajeros, distribuidos en cuatro clases: económica, turista, business y primera. Los salones  y áreas públicas poseen amplios ventanales para disfrutar el paisaje. Cuenta con 4 bares y un restaurante ubicado en la proa, en  primera clase.

La nave posee un impresionante Free Shop de 1.140 metros cuadrados. El director de Buquebus, Juan Carlos López Mena calificó al shopping flotante como “el Duty Free más rápido del mundo”. Es que la velocidad promedio de la embarcación alcanza los 58 nudos, unos 107 kilómetros por hora, así podrá cubrir el viaje entre las capitales del Plata exactamente en dos horas y doce minutos.

El catamarán fue construido en Nueva Zelanda y su elegante interior fue confeccionado en Montevideo, los tapizados de cuerina en distintos colores, alfombras, luminarias y muebles de diseño basados en materiales livianos. Llama la atención el color turquesa claro de su alfombra, por lo que ni bien subir a bordo, los pasajeros deberán cubrirse los zapatos  con unas fundas (al estilo de los que se usan en hospitales) que, según explicó López Mena, también evitan que el 60% de los microbios ingresen al transporte.

Es que esta nave no sólo destaca por su lujo, sino mayormente por ser amigable con el medio ambiente. Fue montada sobre dos quillas de aluminio impulsadas por potentes motores de gas líquido de 57.000 caballos, inspirados en los del Boeing 747. El proceso de regasificación de las turbinas se realiza en el mismo barco, lo que posibilita eliminar en un 98 % las emisiones contaminantes. Sólo para algunas maniobras utiliza gasoil.

El “Francisco Papa” insumió una inversión total de 150 millones de dólares, la mayoría con financiación propia.



 

L/D

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