Miércoles, 06 Mayo 2020

Hace un año: Madrid

El sábado 4 de mayo de 2019, me embarqué en Carrasco en un vuelo hacia Madrid. A un año exacto, es tiempo de compartir mis vivencias en esa capital que entonces me recibió plena de sol y de turistas. De más está decir que no es la de hoy, que como muchos destinos, luce casi vacía, a causa del Covid-19.

por María Shaw

La capital de España que disfruté entonces, era una ciudad alegre, animada, elegante, ruidosa, clásica y moderna, con mucho encanto y salero. ¡Y así la quiero recordar!

Luego de un cómodo vuelo de Air Europa, de madrugada me esperaba un coche privado para trasladarme desde el aeropuerto Adolfo Suarez/Barajas al corazón de Madrid, al hotel Mayorazgo, a media cuadra de la Gran Vía y dos de la Plaza de España. Y hacia allí partí para reencontrarme con algunos sitios que quería volver a ver luego de muchos años. Era domingo, y mis primeros pasos me llevaron a esa plaza, en remodelación. Está flanqueada por construcciones emblemáticas, como el antiguo Edificio España, de 27 pisos, hoy hotel Riu Plaza España, -que abrió en agosto-, recuperando un espacio cerrado durante 12 años. En su planta baja, por muchos años, estuvo la oficina de PLUNA en la capital española.

Crucé al Parque del Cuartel de la Montaña, donde destaca el maravilloso Templo de Debod, del siglo II AC, que el gobierno de Egipto regaló a la ciudad y que fue transportado, reconstruido piedra a piedra y abierto al público en su actual ubicación, en 1972.

En mi paseo por una muy movida calle de Bailén, me dejé tentar por un vendedor de tradicionales barquillos; una típica estampa madrileña. Rumbo al Palacio Real y a la Catedral de la Almudena, me interné en los hermosos Jardines de Sabatini, donde unas gitanas intentaban adivinarme la suerte...

El Madrid de los Austrias

El Palacio Real o Palacio de Oriente- está situado en el mismo lugar donde se encontraba el antiguo Alcázar de los monarcas españoles de la Casa de Austria, destruido por un incendio en 1734. Felipe V, primer rey de la Casa de Borbón en España, ordenó la construcción del nuevo palacio, concluido en 1764. Hoy se utiliza para la celebración de actos de estado. La visita es muy completa, desde el gran patio de armas y la majestuosa escalera principal, pasando por salas, salones, saletas, antecámaras, cámaras, galerías, hasta el elegante comedor de gala donde se realizan los banquetes de estado; a la capilla real, la sala de la corona y el salón del trono; todo rezuma historia.

Separada del palacio por una explanada, se erige la Catedral de la Almudena, de exterior neoclásico. Y allí en frente, en el tradicional restaurante, “El Anciano Rey de los Vinos”, un “vermut del grifo” y una tortilla de patatas fueron mi almuerzo en un caluroso mediodía. Me interné en el Madrid de los Austrias, por las callecitas que rodean la Plaza de Oriente, hoy salpicada de innumerables reductos gastronómicos que le hacen competencia al Café de Oriente, el más antiguo de la zona. El bullicio continuó por la plaza Isabel II, donde se encuentra el Teatro Real; la calle del Arenal me llevó hasta la Puerta del Sol, el kilómetro cero de España, abarrotada de locales, turistas y artistas callejeros. Y de allí a la impresionante Plaza Mayor. Sentarse en uno de los tantos cafés es una obligación, para tomar algo y sentir el latido de la ciudad.

Madrid “Hop on Hop off”

Como parte del “City Pack” de servicios de Surland, disfruté de dos días de bus turístico para el clásico city tour, con la modalidad “Hop on Hop off”; sin duda la forma más cómoda y práctica de recorrer algunos de los puntos más emblemáticos de Madrid: sus grandes avenidas, sus hermosas plazas con fuentes, sus emblemáticos edificios, sus museos... Son 2 rutas, que funcionan de 9:00 a 22:00 horas, con salidas cada 8 ó 9 minutos. La línea azul es el itinerario más popular: el Museo del Prado, la Puerta de Alcalá, el Barrio de Salamanca, la Plaza de Colón, la Plaza de Cibeles, la Gran Vía, la Plaza de España, el Templo de Debod, el Teatro Real, el Palacio Real, la Puerta de Toledo, San Francisco El Grande, la Catedral de la Almudena, la Plaza Mayor, la Puerta del Sol, el Círculo de Bellas Artes, el Museo Thyssen, el Museo Reina Sofía, el Jardín Botánico y el Museo del Prado. Mientras que la línea verde va por Plaza Neptuno, Plaza de Cibeles, Plaza de Colón, Museo de Esculturas, Museo de Ciencias Naturales, Nuevos Ministerios, Santiago Bernabéu, CSI Científicas, Museo Lázaro Galdiano, Serrano, Museo Arqueológico, la Puerta de Alcalá, la Puerta del Sol y Plaza de las Cortes.

La facilidad de bajar y subir en las paradas a lo largo de los recorridos, hace que el paseo se complemente con la posibilidad de visitar los lugares que se desee conocer con más detalle. Las largas filas para entrar al Prado me desanimaron, y enfilé hacia el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, en el Palacio de Villahermosa, sobre el Paseo del Prado. Alberga una de las mejores y más prestigiosa colecciones privadas reunidas por esa familia. Un año después de fundado, en 1993 fue adquirido por el Estado Español. Abarca obras desde finales del siglo XIII hasta bien entrado el siglo XX. En sus 3 plantas, se distribuye la maravillosa colección de Primitivos Italianos, del Renacimiento y del Barroco, de la escuela holandesa; en las salas de la pintura moderna, hay obras de artistas norteamericanos del siglo XIX, de muy destacados impresionistas y postimpresionistas. La planta baja se ha reservado para el cubismo, la abstracción, el surrealismo y el arte pop. Algunos nombres: Caravaggio, Canaletto, Rubens, Rembrandt, Van Gogh, Holbein el joven, Renoir, Monet, Degas, Dalí, Kandinsky y Joaquín Torres García!!! Es un maravilloso viaje por siete siglos de la historia de la pintura.

Gastronomía y más

El lunes fue día de “trabajo”; invitada por los colegas de FEPET, la Federación Española de Periodistas y Escritores de Turismo, llegué hasta la sede de IFEMA, Feria de Madrid, a la entrega de los Premios FITUR  (ver nota). El evento finalizó con un cóctel de típicas tapas. Luego compartí con colegas un almuerzo del “Caracol Tour” donde se promocionó “L’Aplec”, festival que reúne a 200.000 visitantes que consumen hasta 12 toneladas de caracoles durante los 3 días de esa fiesta gastronómica que tiene lugar en la ciudad de Lérida, a fines de mayo. En el menú, preparado por una escuela de gastronomía de Lérida, reinaban los caracoles en distintas y deliciosas preparaciones.

Por la nochecita la cita fue con otro colega, con quien caminamos por el Paseo de la Castellana , en el elegante barrio de Salamanca, hasta el ecléctico y muy movido barrio Malasaña, con mil opciones para los aficionados al buen comer, calles repletas de bares, tabernas y restaurantes. “La Bodega de la Ardosa”, una tasca de 1892, en la calle de Colón, con ambiente castizo y tradición cervecera, fue la opción elegida para degustar sus afamadas croquetas de cecina, jamón y otras típicas tapas, regadas con una buena “caña”.

El miércoles combiné trabajo con placer. Me di el gusto de visitar la sede de la OMT, la Organización Mundial del Turismo -algo así como la “catedral” del Turismo-, donde me recibió el compatriota Marcelo Risi, director de Comunicaciones de esa institución. Por la tarde acompañé a Mariano Palacín -presidente de FEPET- y a Pedro Palacios, que recibieron un muy merecido premio por la creación y el desarrollo del exitoso programa “Capital Española de la Gastronomía”, junto a otros prestigiosos colegas, en un pabellón en pleno Parque del Retiro. El cóctel posterior -con variedad de típicas tapas-, me permitió un grato intercambio con periodistas españoles y de otros países.

Durante esos cuatro días en Madrid obviamente disfruté de su excelente gastronomía, tanto en el remozado Mercado San Miguel, como en pequeños restaurantes típicos. ¡Un placer para los sentidos! Mi periplo por la capital de España, finalizó el jueves, cuando tomé el “Ave”, el tren rápido hacia Málaga.

Agradecimientos: Air Europa, Surland, Abtour Viajes, FEPET, Transhotel y Tarjeta Celeste.

Foto portada: Patio de Armas del Palacio de Oriente.

Galería de imágenes: 1.- Puerta del Sol. 2.- Plaza Mayor. 3.- Puerta de Alcalá. 4.- Plaza de Cibeles. 5.- Museo Thyssen, obra de Joaquín Torres García. 6.- Sede de la OMT en Madrid. 7.- Mercado San Miguel. 8.- Almuerzo de caracoles con el colega Mariano Palacín, Pte. de FEPET.

L/D

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