Domingo, 22 Julio 2018 22:26

Transitamos la cuarta revolución industrial

El especialista en relaciones laborales, el economista Juan Manuel Rodríguez  expresó tiempo atrás en una charla que brindó en Montevideo “… los robots acapararán el sistema productivo...”. Uruguay hace "poco o nada para adaptarse".

por Ma. Elisa Fernández Delgado

Juan Manuel Rodríguez, es director del Instituto de Relaciones Laborales de la Universidad Católica (UCUDAL) y entre otros temas, lleva más de 20 años investigando los cambios que se producen en el mundo del trabajo. Su relato de lo que está ocurriendo en la llamada “cuarta revolución industrial y el contraste con la realidad local expresó “parece congelada en el tiempo y mete miedo”. Todo parece indicar que antes de mejorar la situación va a empeorar, y mucho más para los países que están haciendo poco o nada como Uruguay. Ya se ven supermercados donde casi no hay empleados y uno se pregunta ¿quién va a ir a consumir ahí si se pierden tantos puestos de trabajo?, ¿Qué está pasando con situaciones como estas? interrogó a los presentes en su exposición...

“En el mundo se están dando cambios estructurales”

Los cambios que se observan en este tema son estructurales, y se están dando en todo el mundo. Uno es el demográfico, básicamente marcado por una fuerte reducción de la pobreza y aumento de la desigualdad. Esto implica, cambios en la estructura de consumo del mundo porque hay una movida de la gente que vive en grandes ciudades que se suman al aumento del consumo. Además, hay un envejecimiento de la población, lo que lleva necesariamente a un cambio en la demanda de bienes y servicios.  Para los uruguayos, es una oportunidad porque somos productores de bienes primarios, pero se necesitan millones de puestos de trabajo nuevos para emplear a quienes se integran al mercado. Esto es un problema demográfico enorme, que apenas puedo esbozar.
 
Por otro lado, hubo un cambio en la ordenanza de la economía mundial donde el dinamismo pasó a los países pobres, hasta hace poco lo eran: China, India y el sudeste asiático. Este dinamismo está basado en una nueva forma de competitividad que son las cadenas de valor, en este tipo de organización, el proceso productivo se fragmenta. También, hay cadenas de valor en Europa, y hasta quisieron armar una en el Nafta entre México, Canadá y EE.UU.; pero realmente quien armó este nuevo tipo de cadenas de valor ha sido el sudeste asiático.

El cambio en la gobernanza se da con un hecho inédito en la historia, el crecimiento de la economía mundial se está dando en países no poderosos. No ocurre en Inglaterra, ni en los Estados Unidos, pero sí en China cuyo poder de compra  es de una economía mayor a la estadounidense. Por tanto, el tamaño es un tema y se suma a otro como es el del conocimiento, es como decir “la nueva división del trabajo del futuro”. Se ve a
una China con liderazgo mundial, por sobre Europa y Estados Unidos, y se visualiza en la generación de conocimiento, en doctores, en patentes inscriptas... Nadie piensa que este cambio se va a revertir ante la decadencia del imperio estadounidense y el surgimiento de un nuevo poder, tampoco se sabe qué características va a tener. Si bien vemos que el centro se concentrará en China, esta no es la única causa, sino que los cambios se suceden porque a su vez China tiene la postura de buscar alianzas. El proteccionismo norteamericano existe, pero también vemos como China aumenta sus relaciones con América Latina y con Europa.

- Uds. Pueden preguntarse ¿Qué tiene que ver todo esto con el trabajo?  
Y la respuesta es que hay una deslocalización de las inversiones. Si se genera trabajo en un lado, es porque desaparece en otro, con la tendencia histórica que quién lidera el dinamismo, es a la vez, quien atrae los capitales y a esto se llama “cuarta revolución industrial”. Cambiará millones de cosas porque es la combinación de varios factores acumulados la inteligencia artificial, el big data, el internet de las cosas, la economía de la plataforma o colaborativa y las impresoras 3D. Por este motivo, es que muchos problemas económicos se van a resolver de distinta manera. También, habrá cambios en la oferta y la demanda e implicará modificaciones enormes en el terreno laboral.

- ¿Se puede decir que es positivo o negativo el cambio tecnológico?  
Si nos referimos al aspecto positivo del cambio tecnológico, se dará con un brutal aumento en la productividad, y por tanto, en la competitividad. En cuanto al aspecto negativo en el corto plazo, puede implicar pérdida de empleo en sectores identificados.

- ¿Cuánto lleva la consolidación de los cambios tecnológicos?  
Se habla de 10 a 20 años, pero ya hay estudios de simulaciones para el 2030. Se sabe que hay trabajos que van a desaparecer porque los robots lo hacen mejor, y les digo, esto ya está pasando. Un alemán decía que el cambio en el mundo es que el principal arrendador de autos no tiene autos (aludía a la empresa Uber) y el principal alquilador de hoteles y viviendas no tiene inmuebles (alude a Airbnb) es un mundo que se está ordenando distinto y se irá profundizando.

- ¿Qué han hecho los países ante el impacto social de la pérdida de empleo que provocó cada una de las revoluciones industriales?  
Por ejemplo, la reina Isabel I de Inglaterra impidió la entrada del telar; negó la autorización porque los gremios le dijeron que todos quedarían en la calle y esa era la realidad. Muchos quedaron realmente en la calle, aunque luego el trabajo aumentó. Los que dirigían diligencias, también quedaron en la calle cuando apareció el auto, es decir, cada revolución tecnológica - que es un cambio de paradigma productivo - provoca pérdida de empleos y lo sabemos por experiencia, pero surgirán nuevos es lo esperable.

- ¿Este cambio tiene características distintas?
Realmente nadie sabe qué es lo que va a pasar. Hay una visión negativa que sostiene  “es un cambio que afecta cosas vinculadas al conocimiento, trabajos que ahora hacen los hombres lo harán las máquinas, se dice que es distinto a las revoluciones anteriores que se dieron entre personas y por eso tiene que haber un arreglo por fuera de la economía”. Otros dicen que no será así, es la visión positiva “se generarán nuevos empleos y habrá trabajos que las máquinas no van a poder hacer, como también ha ocurrido antes, se generarán nuevos empleos”.
Para entenderlo mejor, si sabemos básicamente que la demanda es atendida por el gobierno ¿qué dirigente sindical diría “pidamos menos”… cuánto duraría en su cargo?  Ante estos inconvenientes los países deben apostar al largo plazo, aunque en el corto haya pérdida de empleos porque si aumentas la competitividad, serás como empresa o como país más eficiente que otros. En un mundo globalizado otros perderán sus empleos, salvo que vayamos a un proteccionismo como el de Trump que nadie quiere, incluyendo las transnacionales.
Es difícil pensar en una marcha atrás del proceso que ya está iniciado, lo cierto es que ganará quien tenga más productividad y competitividad. A esto ya apostó Alemania con un programa de promoción de introducción de nuevas tecnologías, particularmente en la industria y lo decidió en el año 2011. China lo definió en 2015.

-¿Qué hacen los países mencionados?
Financian experiencias de cambio técnico en las empresas, pero además, gastan en educación porque el trabajador necesita habilidades distintas. En la línea de producción habrá robots y los hombres tendrán que saber vincularse con ellos. La línea de trabajo era hasta ahora - negociada entre personas – pero a partir de este cambio será - entre personas pero en el medio habrá un robot que se auto programa - es decir, no tendrá que programarlo el hombre porque cada robot realiza tareas rutinarias a través de sensores que le dan órdenes. Así como el chip fue central en la revolución de las TICs, el sensor será lo que generaliza para captar cosas...

-¿Dónde queda el humano?  
Es hasta ahora quien aporta creatividad y resolución de problemas no programables, porque el robot es quien sirve para cumplir tareas rutinarias que las hace sin equivocarse, y por tanto, mejor que el hombre que antes las hacía. Estos robots, captan cosas y toman decisiones, pero si ocurre algo distinto como llover o un ruido especial no está previsto que reaccionen, por eso es que el humano siempre va a estar atendiendo quizás nuevos empleos que aún no conocemos.

- Hoy se cuenta con inteligencia artificial en la que el robot incorpora conocimiento a medida que funciona.
El gran cambio está en las redes neuronales, y en cómo funciona el cerebro del humano. Hace poco tiempo, un robot le ganó a un hombre al Go. Al ajedrez ya le había ganado antes porque es un juego rutinario, con un árbol de opciones y probabilidades. Pero Go supone estrategias no programables, y un robot también le ganó al humano... La conclusión es que no queda otra que sumarse a la ola o ahogarse. El que no lo haga, perderá competitividad.

-¿Quién lidera el cambio, los políticos?  
La decisión la toma el nivel político, como ya dije antes la primera propuesta se hizo en 2011 en Alemania, se creó un comité de empresarios en el que también se incluyeron a los trabajadores ya que participan en la gestión de la empresa, y a este equipo  también se sumaron los académicos para que analizaran los cambios tecnológicos.
Este grupo de gente hizo una propuesta para promover el cambio en las empresas y lo hicieron con el apoyo de los trabajadores. El gobierno alemán lo tomó como programa oficial, lo denominó “Industria 4.0”. Es el encargado de promover el cambio técnico en el país, la capacitación se lleva la tercera parte del incentivo, han sido miles de millones de dólares invertidos en esta revolución.

- Hay que tener en cuenta que este cambio se da, en el contexto de una población envejecida, y una legión de personas que no se pueden emplear al carecer de formación específica.  
El tema de la población envejecida es más crítico en Europa, por eso los que apoyan los cambios son partidarios de la migración. Los jóvenes vienen del exterior, a veces calificados, otras los califican allá. Ellos trabajaron mucho el contenido de la educación porque cambia hacia estos temas que permiten nuevos trabajos. Básicamente, se forma gente con capacidad de resolver problemas, implica un cambio de paradigma en la educación, no sólo en el mundo del trabajo y hay que preparar gente para ello.

-¿Por qué dicen que las pruebas Pisa no se aplican a Uruguay?
Porque Uruguay no se enfoca en estos temas. Las Pruebas Pisa valoran lo que se va a necesitar en el mundo, ya seas obrero o universitario.

 -¿Quiénes tendrán más problemas los trabajadores o los empresarios?
Los empresarios son los que van a tener más problemas. Hay una cantidad de empresas que introducen el cambio tecnológico y las que no lo hagan quedarán fuera del mercado de trabajo. La vida media de las empresas ha caído; ya expliqué que los trabajadores necesitan nuevas habilidades, y por esto en el mediano plazo serán más importantes la capacitación y el trabajo. Pero si la empresa solo se preocupa por vivir en lo inmediato, en 15 años tendrá problemas. Los sindicatos europeos entienden que la formación laboral (nueva) es lo más importante, por eso ya se están haciendo arreglos laborales que incluyan la nueva capacitación porque saben que si no quedarán excluidos del mundo del trabajo.

-¿En qué está Uruguay?  
Uruguay ha hecho poco o nada. Ni el gobierno ni los empresarios, ni los trabajadores… Se están realizando trabajos sobre este tema, yo he presentado varios, al igual que muchos académicos lo hemos hecho pues se trata de colaborar para que se entienda de mejor manera el problema para analizar posibles soluciones. En Santiago de Chile el año pasado hubo una reunión de sindicalistas, organizada por la OIT (Organización Internacional del Trabajo) y la CEPAL (Centro de Estudios Para América Latina y El Caribe)  donde los académicos  brindaron sus opiniones, y los sindicalistas que eran amplia mayoría, también. Los sindicatos plantearon que tienen pérdida de afiliación de trabajadores, en Uruguay ocurre igual.

-¿Cuáles son los temas relevantes que presentará el futuro?
*Uno es el contrato de trabajo.
*En la línea de producción habrá robots y los hombres tendrán que saber vincularse.
*La línea de trabajo hasta la fecha era negociada entre personas; ahora será entre personas y robots.
*Hoy, buena parte de la oferta y la demanda no la atienden trabajadores formales, sino plataformas donde se inscriben voluntariamente las personas, y a través de éstas se vinculan. Un ejemplo es  Linkedin permite contratar a un premio Nobel en cualquier lugar, para resolver un problema concreto…

-¿Qué contrato laboral tiene este nuevo trabajador?  
Claramente no es el tradicional. Uno es quien se contacta con la  plataforma de servicios, para que lo contraten. Este procedimiento es lo que se generalizará porque los demandantes y los oferentes están dispuestos al sistema, de esta manera también se generan una enorme cantidad de situaciones diversas.

-¿Son trabajadores dependientes?
 Algunos países dicen que sí, otros que no.

-¿Quién aporta a la seguridad social?
Llegará un día que esa persona no trabajará más pero si no aporta ¿cómo resolver la Seguridad Social? es parte del dilema futuro. Tenemos el caso de Uber… ellos no aportan, no tienen licencia y ganan si trabajan, pero cuando no trabajen más cómo se sostiene la persona… La renta básica se ve como un derecho, pero en la sociedad debe haber también ingresos para que el circuito se alimente: producción, distribución, consumo. La renta básica implica un pacto social, ya que el pacto fordista no funciona más, pero también tiene que haber un ingreso para que la gente pueda vivir.

-Mientras el mundo está pensando en nuevas formas de relacionamiento, por acá (Uruguay) se sigue apelando al paro como una de las formas de relacionamiento...
Esto no se transforma de un día para otro. El dirigente sindical se pone a la cabeza de la demanda para mantenerse, y esto se puede dar en un contexto donde el sindicalismo tiene una estructura consolidada, una protección y legislación muy favorable, además de un gobierno que lo atiende como hoy se da en Uruguay.

-Pero esto cambiará tarde o temprano…
El cambio va a llegar, la única discusión es si llega con más o menos regulación, se puede procesar con distintas velocidades tratando de atender los efectos negativos del corto plazo. Es una alternativa menos traumática. Pero para que la revolución exista hay que involucrarse porque los trabajadores que se han opuesto al cambio tecnológico, han perdido. Un ejemplo cercano ha sido el puesto de guarda en los ómnibus, cuya salida paulatina fue negociada, aunque a la larga siempre se impone el método más eficiente. Pero decir NO al cambio en el largo plazo, sería la solución más dramática.
El problema es que el Estado debe jugar un papel relevante, pues en tres o cuatro décadas se redujo a la mitad la pobreza pero aumentó la desigualdad, el problema no es la riqueza sino su distribución. Este siempre ha sido un problema difícil de resolver. Es el Estado quien tiene un papel central para asumir un nuevo rol.

Ministerio de Trabajo del mundo
- Rodríguez cerró su charla contando lo ocurrido en la reunión de la OIT en Chile ´2017, participó el ex presidente José Mujica y en su intervención final dijo:
"… dado todos estos problemas tan complejos, en realidad la OIT debería ser el ministerio de Trabajo del mundo”.

Dejó pensando a varios, comentó el expositor. En esta ocasión también...
El futuro del trabajo, la robotización, la legislación y la educación son temas que plantea el Ec. Ignacio Munyo desde el año 2016 ha realizado publicaciones sobre estos temas aplicados en Uruguay. Próxima entrega.

L/D

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