Sábado, 01 Febrero 2020 20:37

Sorprende al turista las exhibiciones muralistas de azulejos junto al acervo que poseen las ciudades portuguesas

En reciente viaje por el continente europeo tenía por objetivo conocer Portugal por sus vinos, su rica historia de puertos y navegantes; poco imaginé impresionarme tan bien con sus ciudades de constante exhibición muralista.


Lic. Ma. Elisa Fernández Delgado

Expresiones artísticas que sostienen, a su vez, memoria identitaria, estéticas propias de cada artista; además de registrar acciones cotidianas de pobladores de niveles sociales diversos, oficios y épocas. A través de un color y tipografías definidas han desarrollado un turismo para todo el mundo, además de sensibilizar al observador a cada paso.  

Introducción

Los azulejos vinieron de muy lejos. Fueron creados por los musulmanes árabes, que los llaman zillij. En el mundo árabe, exhibieron patrones geométricos que según el simbolismo sufí, traducían la forma en que se creó el mundo y cómo está organizado, es decir, su cosmogonía y cosmología. En muchos casos, no eran cuadrados, como los que conocemos hoy. Parecían estrellas, pétalos y otras formas abstractas, determinadas en la etapa de producción o en cortes posteriores que formaban mosaicos.
Desde su origen hasta su llegada a Portugal, el azulejo pasó por la intermediación de España, donde predominaba la forma cuadrada. Se dice que fue allí, más precisamente en Sevilla que el monarca D. Manuel I adquirió en 1498, las primeras piezas para decorar el 
Palacio Nacional de Sintra. (…). Durante unos 70 años Portugal importó azulejos de España. El tema siempre fue geométrico o vegetal (arabescos). Pero el uso creciente de este tipo de revestimiento provocó, alrededor de 1.560, la aparición de los primeros ladrillos portugueses y con ellos, abrió el camino para una producción con sus propias características constituida por diferentes influencias. Las formas geométricas permanecieron, pero gradualmente tuvieron que compartir espacio con composiciones figurativas. Episodios históricos, militares o religiosos.

 (…). Las técnicas de producción de azulejos, así como sus temas, han sido influenciados con el tiempo por otras culturas y por los estilos artísticos que se han sucedido a lo largo de los siglos, como la macacaria, el barroco, el rococó y Manierismo, entre otros.

(…). Las razones que llevaron al uso de estos colores son diversas. El primero de ellos sería el contacto con los azulejos holandeses que ya habían sido influenciados de porcelana china. Se sabe que a fines del siglo XVII, Portugal comenzó a importar paneles de los Países Bajos y este comercio duró aproximadamente cinco décadas. Los ladrillos holandeses utilizaron un tono entre el azul cobalto y el púrpura de manganeso y, por lo tanto, alcanzaron un estándar de alta calidad y bajo costo. A principios del siglo XVIII, la producción se realizó en Portugal, pero el azul y el blanco utilizados en décadas anteriores ya estaban consolidados. (…) es el color del cielo y, por lo tanto, está relacionado con la instancia divina. (Publicado por Sylvia Milk. “Azulejos portugueses: vehículos de historia y expresión artística”. San Pablo, 15.11.2018.)

 Parte I: Azulejos portugueses

Padrón Pombalino – Lisboa (apróx) 1750-1780 Nota izquierda “Después del terremoto de 1755, fue necesario decorar los negros edificios de Lisboa de forma rápida y económica. Así es que se aplicaron azulejos de padrón en la parte inferior de las paredes. Fueron conocidos como padrones pombalinos pues el gran responsable de la reconstrucción de la ciudad fue el Márquez de Pombal, ministro de D. José I.  Este padrón está compuesto por una flor central amarilla dentro de una moldura azul. Sus cantos forman una flor de castaña, es el elemento que los une. El panel está rematado por un cercamiento que tiene en el centro una figura con hojas de Acanto arrolladas”. (Arbusto espinoso de zona pedregosa del litoral del Mediterráneo (…).

Ciudad de Lisboa antes del terremoto de 1755

Durante los siglos XVII - XVIII, Portugal se había convertido en uno de los países más ricos del mundo, situación que reflejaba la expansión colonial portuguesa y el trabajo misionero en el extranjero. Lisboa contaba con grandes construcciones, se la conoce además como la ciudad de las (7) colinas y de las mil iglesias.

En esta ciudad se encuentra el Museo del Azulejo antigua sede del Convento Madre de Dios, fundado por la reina Leonor (1509). En una de sus salas (2º Piso) se observa un Gran Panorámico de Lisboa (ver foto) contiene las estructuras edilicias de la ciudad vista desde el Tajo antes del gran terremoto (1755), al que siguiera un Tsunami y un incendio que la destruyó.

Se trata de un extraordinario y casi único documento iconográfico de la ciudad que refleja lo que había luego de estos episodios. La Gran Panorámica tiene una longitud de casi 23 metros y representa unos 14 km de costa. En él se retratan palacios, iglesias, conventos y viviendas, así como la experiencia de vida de la colonia. La autoría del trabajo se atribuye a uno de los primeros maestros de la fabricación de azulejos del barroco – pintor de origen español, Gabriel del Barco (n.1648 - f.?) algunas de estas obras se resguardan en el museo y otras se exhiben en los edificios de la ciudad. El panel, alcanzaba a rodear casi una habitación de palacio; se dice que cuando los espectadores giraban en círculo, tenían la visión de un pájaro, como si fuera la de Dios.

Museo Nacional del Azulejo

Este recinto alberga la historia del azulejo de Portugal desde la segunda mitad del siglo XV hasta la actualidad puesto que el azulejo continúa siendo una expresión viva e identitaria  de la cultura portuguesa. El edificio consta de tres pisos – Primero: se ubica la exposición permanente de los siglos XV-XVII, Capilla de D. Leonor, la Iglesia y el Claustro. Segundo: exposición permanente del siglo XVII-XX, Capilla de San Antonio, Coro, el Gran Panorama de Lisboa, inicio del s. XVIII. Tercero: exposición temporaria y Biblioteca. Planta Baja: entrada, suvenires, gran patio interior.

Las fotos colgadas muestran una clara diferencia de cómo se utilizaba antes el azulejo para contar cotidianidades, en el mismo color azul y blanco, encerrado en un marco. Como la técnica del azulejo es dinámica, y por tanto cambiante, hoy se puede observar la abundancia del uso del color y lo abstracto es el estilo de la artista, Joana Vasconcelos.

Exhibiciones a cielo abierto o en interiores de edificios emblemáticos

Se podría agregar que las propias ciudades visitadas (Lisboa y Porto) dan cuenta de un exquisito acervo en materia de azulejos, tanto en fachadas de edificios como en sus  interiores. Son ejemplos del primero la Iglesia de Bentos (foto izq.) y de interior, la Estación de Ferrocarriles (foto D.) aunque hay otras a descubrir en Portugal pues las conserva.

 Las casas de Porto, sus fachadas, las había de todo estilo y época. La primera tradicional en azulejos azules de diferente diseño; pero ahora se intercalan con otras  contemporáneas. Los pisos de las calles y plazas son espectaculares quienes las construían y diseñaban eran personas privadas de libertad. En Portugal tanto el pez como el gallo son ambos símbolos un valor en sí mismo que lo representa.

 Por último, no mencionar al escritor Pessoa y mostrar su barrio y el poema que dedicara al Mar, sería una omisión…

foto de portada: Fachada lateral de la Iglesia Orden del Carmo en Victoria - Porto

Galería de imágenes: 1.- Padrón de Azulejos Pombalinos.  2.- Padrón de Azulejos Pombalinos. 3.- Salón donde está la Panorámica  general  de la ciudad de Lisboa. 4- Parte del Gran Panel de Lisboa,  hace referencia a los edificios de la época.   5.- Las Musas Polímnia, Euterque y Tália. Lisboa 1670-75. Era del Palacio del Márquez de Marialva. 6.- Fachada contemporánea, Joana Vasconcelo. Porto, 2016. Ejemplo de cambio. 7. - Fachada de la Iglesia de Bentos en Lisboa revestida de azulejos. 8. - Interior del hall revestido con azulejos-entrada a Estación de Ferrocarriles de Lisboa. 9.- Pisos en calles y plazas de las ciudades. 10- Monumento en Lisboa, barrio y residencia del escritor portugués Pessoa. 11. Poema al mar escrito de Pessoa. 12.- Fachada residenciales en tonos de azul y blanco. Porto. 13.-  Pisos con peces en calles y plazas de Porto. 14.- Fachadas contemporáneas de residencias de Porto

*fotos de la autora

L/D

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