Domingo, 30 Octubre 2016

“Vivir entre dos mundos” - Investigación

Si Trump gana las elecciones de Estados Unidos expulsaría a 11 millones de inmigrantes ilegales que hoy viven en su país; si gana Hillary Clinton hará por legalizarlos. La inmigración en este país con el primer candidato sería cero y crecería con la segunda candidata, ya que los residentes una vez legalizados podrían traer a sus familiares.

 

por Ma. Elisa Fernández Delgado*

Este es un problema que preocupa al país del norte, y a Uruguay qué le preocupa ¿la magnitud de uruguayos que viven por el mundo?; ¿la migración como viaje de ida, porque no hay un hogar a donde regresar? Estos y otros temas se buscarán explicar a través de diversos autores.

Desde el punto de vista de EE.UU.

Los estadounidenses plantean que prefieren no aceptar a más inmigrantes. En el año 2010, tres de cuatro ciudadanos estaban a favor de mayores restricciones migratorias (The New York Times, octubre 2016); Si Trump logra llevar a cero la migración las consecuencias serían mayores, pues “su muro” fronterizo aumentaría el número de inmigrantes que viven y trabajan en EE.UU. y disminuiría la población al menos en un millón de personas, además de ser más envejecida. Los que trabajan disminuirían su número y cada trabajador debería mantener a mayor número de jubilados. La estrategia está desconectada de la realidad.

En este país, se han aplicado políticas migratorias, en 1965, bajo la presidencia de L. B. Johnson se creó una ley para abolir las cuotas nacionales que favorecían a los migrantes que venían de Europa y se les planteó a los ciudadanos que no les afectaría la vida que llevaban. En 1985, durante la presidencia de Ronald Reagan se firmó la Ley de Reforma y Control de Inmigración, y se amnistió a millones de ilegales, y se les prometió no dejar pasar a nadie más. En ambas experiencias, el resultado no fue el planificado.

Después de 1965, los inmigrantes y sus familiares representaban el 55 % del crecimiento de la población (según Pew Research Center) y los datos decían que el país estaba conformado por 84% de blancos; 4% de hispanos y menos del uno por ciento de asiáticos. Hoy, se produjo un cambio étnico-cultural porque los blancos representan el 62%; 18% los hispanos y 6% los asiáticos, a estos datos resta sumar: los ilegales residentes que ingresaron luego de aplicadas las leyes mencionadas, 11 millones de indocumentados en el actual EE.UU.

La inmigración trae también beneficios, diversidad de talentos, ideas y habilidades nuevas, costumbres diferentes, etc. Los beneficios, producen ganancias netas para los ciudadanos, con un flujo migratorio que aumentó hacia este país, desde 1990-2010 (Informe de la Academia Nacional de Ciencias de EE.UU.) En función de lo expuesto, y para que progrese una reforma migratoria consistente ésta debe ir más allá del control de fronteras, de construir un muro, o de hacer responsable al patrón de sus empleados (legales o no); el control de los trabajadores debe ejercerse por igual, con educación y de forma equitativa.

Marco teórico

El Dr. Aldo Solari en su  Manual de Sociología (1989) define varios términos:

Migración- Es el desplazamiento de una población, de una región a otra, para establecerse. También puede considerarse, al desplazamiento estacional en grupo (zafra)
Emigrar- Cuando una persona deja su localidad o país con ánimo de establecerse o trabajar temporalmente en otro sitio. Cambiar periódicamente de clima o localidad. Es el que se traslada de su propio país a otro.
Inmigrar- Llegar a un país para establecerse en él, aquellos que estaban domiciliados en otro (inmigración).
Cambios Sociales- “El cambio es un fenómeno social constante y permanente en todas las sociedades, puede ser más o menos acelerado. Por tanto, se entiende por cambio social `toda variación, modificación o perturbación producida o experimentada por una estructura social`. Todo cambio se realiza en el tiempo, y se habla de un tiempo social: es el tiempo tal como aparece en los fenómenos sociales, vivido por los grupos. Los cambios sociales pueden clasificarse en: normales o anormales.  Los primeros son frecuentes y comunes y se dan cuando hay evolución. Los segundos, es caso típico de una revolución, de las guerras, son cambios raros, excepcionales”. (Or. Citi). El autor distingue tipos de Movilidad:

Movilidad social- “es el esquema más simple del cambio social. Movilidad es el tránsito de un individuo, un objeto, un valor, una idea, de una posición social a otra entre individuos y los grupos”. Sorokin, (Or. Citi). La movilidad social puede ser horizontal o vertical.            Movilidad horizontal- es la que Interesa exponer, puede darse de cinco formas distintas, a saber: territorial; intrafamiliar; ocupacional; dentro del Estado e Internacional.
Movilidad territorial- “es la migración, que se da del campo a la ciudad. Es constante e intensa, inmigración dentro de la población de la República. Desplazamiento de las personas o de grupos dentro de un mismo espacio”. Son revoluciones silenciosas.
Movilidad intrafamiliar- “son las distintas formas de ingresar, una persona, a una  familia    determinada”.
Movilidad ocupacional- “se produce por el cambio de ocupación sin cambio de estrato social”. Ejemplo: los obreros de la construcción que pasan al sector metalúrgico. Aquellos que realizan tareas de campo sea por zafra, siembra, o esquila.

En cuanto a la Movilidad Horizontal, agrega “es imposible cuantificarla correctamente ya que existen aproximaciones; consiste en la migración del campo hacia la ciudad. Existe una infinidad de hechos que lo muestran como fenómeno constante e intenso. En una muestra realizada en Montevideo (s.f.) se constató que el 20.8% no eran nacidos en Montevideo, procedían de los departamentos del interior”.

Cuando la movilidad horizontal afecta a grupos grandes (desempleados de la carne, de la industria…) tienden a tomar medidas para mantenerse dentro de la ocupación tradicional, cuando se alarga en el tiempo la crisis, las personas buscarán otro tipo de trabajo para vivir.

Afirma “cuando cambian los fenómenos económicos, cambian simultáneamente los fenómenos demográficos y los políticos, entre otros.” Aunque haya asuntos que cambian  lentamente “todo cambia cuando hay cambio”. Debe haber una causa, pero como no siempre es la misma no puede ser demostrable su comportamiento, es decir a igual causa no se da ídem efecto. Aunque, los factores económicos parecen ser de mayor peso, las teorías modernas hablan de “causalidad del cambio social” porque hay diversas variables.

Desde el punto de vista de Uruguay

Para realizar esta investigación y responder a gran parte de las interrogantes que derivan del migrante y emigrante se recogió material bibliográfico de varios autores que tratan estos temas. Además, se empleó para su construcción datos de diversas épocas, artículos y notas periodísticas de casos similares como forma de ampliar la información. Se realizaron algunas entrevistas de casos, para conocer datos y cifras, a un profesional; y en otros casos de emigrante políticos-familiar que regresaron al país de origen, se entrevistó a Adriana.

Las migraciones a grandes rasgos se podrían agrupar en cinco factores determinantes: las pestes, la hambruna, las guerras, los problemas religiosos y después de la revolución industrial, sobre todo, las provocadas por las crisis económicas.

Existen en las diversas épocas de la humanidad picos máximos de migrantes y esto se ha dado, a grandes rasgos, desde la colonización con un constante trasiego de personas, ya sea por la venta de esclavos, por las guerras religiosas, por la persecución al pueblo judío en España donde muchos se fueron a vivir al norte de África, y otros al este de Europa (Polonia).  En el caso del descubrimiento de América, los primeros pobladores eran de origen europeo, y esto marcó nuestra ascendencia pues derivaban en su mayoría de italianos y españoles; y a partir de la guerra Civil Española de 1934 llegaron mayor número de españoles al continente americano y a Uruguay también.

Este extenso período de desarrollo-país, refiere a la época en la cual llegaban inmigrantes al territorio a fines del s. XVII hasta las primeras décadas del siglo XX, pues el Uruguay independiente necesitaba aumentar el número de su población. Luego de la II guerra mundial finaliza una  época de bonanza económica, y a la par, surgen dictaduras en la región a partir de 1960 y Uruguay no escapó a ello. A este panorama de inestabilidad político-social se sumó  una crisis económica que llevó a que muchos uruguayos salieran de su país en mayoría alarmante (apróx. 200 mil), por un motivo u otro muchos se fueron en la década de los 70; muchos optaron por radicarse en países limítrofes (Argentina, Brasil…) y otros aún más lejos en Europa, Australia.

La cifra de uruguayos que se fueron a vivir al extranjero, resultó llamativa; hasta que en el año 2000 a consecuencia de otra gran crisis económica en la región, provocó algo similar y, la cantidad de habitantes que se fueron resultó nuevamente dramática. Esta vez la mayoría optó por vivir en Estados Unidos y otros en España.

Entrevista al Cr. David Gleiberman (INE, 2004)

El problema a dilucidar es ¿si esta situación de migrar al extranjero se repetirá o será algo casual?... ¿Se seguirán produciendo ciclos de educar hijos para exportar?...

Respuesta (R)- Necesariamente Uruguay llega a esto porque la economía impuesta (hasta el presente, 2004) no deja margen para contenerlos a todos. En realidad las migraciones en Uruguay se conocen a través de un análisis histórico con perspectiva temporal y gracias a esto se sabe cuándo se han registrado los picos máximos de migraciones. Se distingue claramente que hay dos períodos, primero de inmigración y luego de emigración.

 **Picos máximos de inmigración: Con la colonización de las Américas, después del año 1500, se inicia un comercio entre las colonias y los países colonizadores, luego se extenderá hasta con las personas, provocando inmigraciones forzosas en el continente europeo, ya sea formando parte de las expediciones para descubrir el Nuevo Mundo (América) o el continente africano. En este último caso, para comprar esclavos y obligarlos a trabajar en las grandes plantaciones de algodón y caña de azúcar, sobre todo, en el sur de Estados Unidos, Brasil y las colonias caribeñas, o como sucederá después con las inmigraciones de los europeos y las expectativas generadas por hacerse “La América”.

Tiempo después, con la fundación de Montevideo (1726 a 1730) Bruno Mauricio Zabala trae al territorio del sur en su expedición, a treinta y cuatro personas oriundas de España,  asturianos, castellanas, gallegas, andaluzas, entre otros. Llegaron al territorio que ellos denominaban “Tierras de poco provecho”. Después de casi dos siglos transcurridos de haber ingresado las primeras cabezas de ganado vacuno y caballar. Tal es así que se dedicaron a la explotación del ganado, a la exportación del cuero y también a salar las carnes (charque) para su producción primitiva.

Montevideo antes, y también después de la independencia de 1830 concentraba la cuarta parte de la población total de la región, 75 mil habitantes. Esta concentración demográfica es muy antigua y no se puede explicar sólo por la influencia de la revolución industrial, ni por el desarrollo de la industria,  es un fenómeno que viene desde los orígenes de la nacionalidad y desde la época colonial, antes de la revolución iniciada en Europa.

El comercio, permitió mayor desarrollo a Montevideo. Autores como Barrán y Caetano plantean “La economía, giraba en el entorno de la producción de materias primas; la industria, era inexistente, salvo una pequeña industria artesanal que se desarrollaba en la ciudad. Todo esto hacía que se importaran productos manufacturados (...) la ciudad se convirtió en un centro comercial importante”.

Después de 1770, con la Revolución industrial, la migración adquirió carácter masivo.  El siglo transcurrido desde 1800 a 1900 se lo conoce como el “siglo de la ilusión”, pues estuvo acompañado de revoluciones silenciosas, es decir, gran número de pobladores que migraban del campo a la ciudad,  puesto que con la tecnología y los nuevos medios materiales empleados en el campo, alcanzaba con el 20% de la mano de obra existente para realizar las tareas de producción.

Celso Furtado, autor brasileño plantea” (...) tanto Marx, economista Heterodoxo, como los economistas Clásicos Ortodoxos llegaron a una conclusión común sobre el desarrollo del capitalismo industrial: tenía una tendencia hacia un punto de saturación o a un colapso y  a las economías capitalistas altamente desarrolladas, el progreso tecnológico constituyó  el factor básico del crecimiento, como así también  el elemento fundamental de la propia estabilidad social”.

“Una vez culminada la Primera guerra mundial, y padecido el crack bancario en la ciudad de Nueva York referente de la crisis económica de 1929, continuó en Uruguay la migración desde el viejo continente. Se aceleró el ingreso de mayor cantidad de españoles a consecuencia de la Guerra Civil de 1934 y luego con la declaración de la segunda guerra mundial ingresarán extranjeros, sobre todo, desde el este y centro de Europa por las persecuciones fascistas. También, se hará sentir la xenofobia en el país a comienzos de la década del 30. Comienzan a denominar a los inmigrantes del este “los indeseables” y hasta se crean leyes de “inmigrantes indeseables” aprobadas en 1932 y 1936 en Uruguay”. Barrán y Caetano.

La demógrafa Adella Pellegrino afirma “En el período que transcurre desde la revolución industrial y tecnológica del siglo XVIII hasta el presente, las tres variables que componen la dinámica demográfica – natalidad, mortalidad y migración – sufrieron transformaciones sustanciales que comienza en Europa y se propaga progresivamente a las distintas regiones del mundo. La migración adquirió con la industrialización, un carácter masivo que implicó transformaciones sustantivas en los modos de vida y en la relación de las personas con el trabajo y contribuyó a que los individuos rompieran fácilmente con normas y comportamientos de las sociedades tradicionales”.
“La visión rural–urbana y la migración fuera de fronteras fue un factor, pero también una herramienta para los cambios sociales. El Censo de 1908, brindó datos “los valores de la fecundidad son algo mayores entre los extranjeros que vivían en Uruguay que entre los nativos”. “La crisis de 1929 afectó los matrimonios y nacimientos en muchas regiones del mundo” y en Uruguay también repercutió”, declaró Pellegrino en su análisis.

“En los años que siguieron a la II guerra mundial se observa un repunte de la fecundidad de las mujeres de Montevideo y se puede decir que hubo un pequeño baby boom que coincide con un período de expansión económica y con la llegada de la última oleada de inmigración europea”. Barrán y Caetano.

En el Censo de 1908 la población en Uruguay alcanzaba 1:042.700 habitantes.  En 1941, la cifra aumentó a 2:185.600. Por otra parte, el mundo sufría las  consecuencias de las guerras mundiales, había poblaciones perseguidas en sus propios territorios natales que invadían países vecinos con el ánimo de afincarse. A ellos se los denominó “Refugiados de guerra” y las cifras hablaban de 40 millones de refugiados sobre todo instalados en campamentos. Es decir, se dieron y hasta aún se dan, éxodos de pueblos enteros, (…) que lleva a una decisión grave en su corazón “abandonar todo lo que había amado” (…) hay múltiples consecuencias se hablaba del “desarraigado” como aquel que ha dejado su país de origen o “refugiado” a  aquella persona que pasa fronteras con su atado de ropa, deja atrás su vida para entrar en un futuro desconocido y confiado en una actitud amigable con la que  lo recibirá el mundo libre”.
Además, agrega la declaración de la época por parte del Alto Comisionado de las Naciones Unidas que “los refugiados son seres humanos útiles, valerosos, dignos de confianza, laboriosos y honrados. Por lo tanto en la nueva tierra buscan nada menos que un hogar, un trabajo normal y condiciones de vida civilizada”. Con las guerras mundiales, con las bombas atómicas, con los campos de concentración o campos de exterminios de seres humanos, se denominó al siglo  XX como “el siglo de la desilusión, 1900 a 2000”. (UNESCO).

*Picos máximos de emigración- Con respecto a la segunda interrogante, expresó D. Gleiberman, la primera emigración masiva de Uruguay ha sido en consecuencia de la persecución política y luego por el deterioro económico impuesto por “la tablita” en lo que fue de los años 68 hasta implantada nuevamente la democracia; los diversos estudios analizados plantean que se fueron del país cerca de 250 mil uruguayos. Primero, hacia Argentina (60%) y después del golpe militar en ese país, optaron por destinos mucho más lejanos e inciertos,  pero más seguros. Son ejemplo de ello Australia y Suecia que necesitaban poblar sus territorios y aceptaban a los uruguayos exiliados. El pico máximo se registró en el año 1974, después del golpe militar uruguayo, y se extendió hasta entrada la década del 80.

En el 2000 la crisis económica fue tan aguda, que se habla de emigrantes por “calidad de vida” son también exiliados económicos que viajan hacia España o Estados Unidos, no hay cifras analizadas sólo estimadas en casi 500 mil personas que se han ido y aún se van por el aeropuerto de Carrasco. Las consecuencias son las clásicas de las políticas neoliberales: pico máximo de desempleo (22%), quiebra de bancos, cierre de industrias, y bajas expectativas de ingresos, con deterioro de la calidad de vida.

El término de refugiado, se aplicará a los refugiados políticos o exiliados. Para muchos sectores de izquierda, sobre todo de militantes, la revolución cubana fue la confirmación que un mundo más justo era posible. A la década del 60 se la conoció como “la década prodigiosa” según Esther Ruíz y Juana París (en Barrán y Caetano).
“Después del mayo francés, surgieron en el mundo movimientos contraculturales y contra societarios a nivel de América Latina que buscaban solucionar diversas demandas. Fue el tiempo de soñar con la sociedad perfecta en la que aquellos protagonistas de la nueva era quisieron cambiar la vida y cambiar al mundo. Estas propuestas hablaban de la revolución aquí y ahora, de la influencia de la figura del Che que expandió una áurea de romanticismo y en algunos casos una necesidad compulsiva de entrega y sacrificio. El vocabulario cotidiano reflejó los contrastes y supuso no sólo la negación, sino también la demonización del otro con términos como facho o tira, tupa o bolche, con ello estaba todo dicho. Por tanto, la violencia de los códigos presidió y anticipaba la violencia de los actos”.
“Antes de 1968 y hasta 1973 se vivía en un mundo bipolar, dividido en capitalismo y socialismo, bajo una amenaza nuclear constante. Uruguay había  transitado las dos guerras mundiales sólo como espectador y ello convenció al uruguayo medio que las convulsiones del planeta ocurrían en otro lado. Mientras tanto ya había pasado el golpe militar en Brasil en 1964 y sus secuelas de exiliados y torturados no parecía modelo a copiar por Uruguay, porque aún estaba en el imaginario de la gente “como el Uruguay no hay”.
“Pero, la muerte de un estudiante en agosto de 1968 – Líber Arce – y la concentración masiva que convocó a su entierro, fue lo que movilizó la mansedumbre pueblerina. En las décadas del 60 y 70, los gobiernos democráticos de América del Sur fueron derrocados e instauradas las dictaduras militares que más allá del crimen y la barbarie con la que procedieron se apoyaron en un aparato discursivo con el que pretendieron legitimar sus actos. El efecto el terror había sido eficaz, se sentía que nada se podía hacer, salvo cargar con los duelos familiares y amigos que se perdían ya fuera en la cárcel o en el exilio, cuando no en la incertidumbre de aquellos que habían pasado a la clandestinidad o desaparecido”. Barrán y Caetano.

“Los efectos de la reducción progresiva de la fecundidad, como factor decisivo en el largo plazo, y el incremento de la esperanza de vida han contribuido a que Uruguay tenga una estructura de edades envejecidas. A estos factores se agrega la emigración fuera de fronteras que, especialmente  en la década del 70, contribuyó a reducir el número de jóvenes de esas generaciones y también los nacimientos”. Adela Pellegrino (en Barrán y Caetano).

MODELO NEOLIBERAL

“(…) modelo económico que luego de 13 años de dictadura militar, marcó un estancamiento generalizado (como excepción de las exportaciones) y con intensa regresividad en la distribución del ingreso. Este modelo priorizó lo financiero afectando lo productivo, y lo distributivo. Favoreció más a lo extranjero que lo nacional. Dejó sin posibilidades de acción a la juventud, con un alto índice de desocupación, que vive con la angustia de prepararse y estudiar sin encontrar fórmulas de insertarse y participar en la construcción de la sociedad. Juventud que se educa y prepara para emigrar.” (…). “El modelo Neoliberal empobreció al país, generó una mayor diferenciación social y una extraordinaria regresividad en la distribución del ingreso. Correspondía por estos motivos, construir un proyecto nacional que transformara el Uruguay, pues históricamente en los últimos 40 años ha sido un país de emigrantes. Proyecto de país para pasar de una sociedad empobrecida económicamente y achatada culturalmente, a una sociedad dinámica, abierta, flexible y razonable”. Alberto Couriel.

“Es importante tener presente todas las connotaciones negativas del modelo Neoliberal desde el punto de vista social. La comprensión salarial es sólo un aspecto del problema. La población no tuvo más respuestas que una repercusión social negativa, a saber: emigración, incremento de horas trabajadas por persona; incremento del trabajo de las mujeres, así como de los menores y ancianos, incremento de personas que trabajan por familia. La emigración fue, quizá el primer camino que intentaron los uruguayos ante el deterioro de sus condiciones económicas”. Danilo Astori.

EMIGRA EN MAYORÍA LA POBLACIÓN ACTIVA

“Una de las causas principales de la emigración masiva es la crisis del sistema político, a partir de la década del 60 sobre todo. La emigración masiva hacia el exterior del Uruguay, representa uno de los instrumentos político-económico y social de primera magnitud que ha utilizado el gobierno como forma transitoria de resolver las presiones sociales creadas por el desajuste entre la capacidad cada vez más disminuida de empleo, por parte del sistema económico y la incorporación de nuevos sectores al mercado de trabajo. No se trata de procesos migratorios menores, vinculados a ajustes cíclicos en la economía del país y regional, por el contrario, a partir de 1965 hay un cambio radical de la tendencia histórica de desplazamientos poblacionales, que había tenido Uruguay desde fines del siglo XIX.”

“Uruguay en 1963 tenía una población total de 2:590.000 habitantes y según el Censo de 1975,  2:788.400 personas. Se estima que en los últimos 12 años el país perdió casi el 10 %  de su población total. En ese mismo período la pérdida de habitantes por emigración, incluyendo los nacimientos de los hijos de esos emigrantes, es del orden del 62% del crecimiento de población que se debería haber producido entre 1963 y 1975. Esta ausencia  de población hace que el crecimiento efectivo de la población uruguaya, medido por su tasa media anual, ha sido el 0.53%, cifra récord absoluta  en todo el mundo. La estructura demográfica ha sido alterada. El grueso de la emigración de Uruguay salió y sale de la capital, lo que define una estructura cultural y social profesional relativamente elevada de los emigrantes. De acuerdo a estudios realizados sobre los emigrantes uruguayos en el exterior, se van del país en el tramo de edad de máxima actividad, es decir entre los 20 y 45 años. El porcentaje de población activa que ha emigrado alcanza el 16% del total de la misma.”.  Gerónimo de Sierra.

FACTORES QUE DETERMINAN LA EMIGRACIÓN

“Hay en Uruguay dos vertientes básicas de dinamismo: genera excedente el sector agropecuario y la viabilidad de sobre protección de la industria sustitutiva. En ese período se desencadenó una crisis y estancamiento general de la economía del país, que representa la principal causa de este proceso, pero no la única. Estas crisis económicas con estancamiento de los sectores productivos conduce a la vez a no generar empleos en el conjunto de la economía. Produce un estancamiento relativo de los niveles de vida y genera un desequilibrio creciente entre los niveles educativos de amplios sectores de la población  y la remuneración que obtienen por los empleos a los cuales acceder. El aparato estatal pierde su capacidad de disimular su desempleo con incremento de la burocracia. Esta crisis económica se entrelaza con la crisis general del sistema político. La crisis política opera como causa directa sobre la pérdida  de capacidad de negociación de los asalariados, es decir sobre el propio nivel de vida. El conjunto de estos factores produce una situación deprimida del mercado de trabajo y del nivel de las remuneraciones, unida a la crisis política  general del país, presiona en forma combinada y acumulativa sobre la necesidad, en algunos casos de emigrar para amplios sectores de trabajadores y sus familias.” Gerónimo de Sierra.

“Una vez iniciado el proceso emigratorio e instaladas las importantes comunidades uruguayas en el extranjero, operan como  factor atractivo complementario de los residentes en el país. Una vez generado este proceso se construye una mentalidad colectiva migratoria, en muchos casos sólo será en forma imaginaria y en otros será real. La emigración  opera como alternativa a la desocupación del país, o al subempleo, o a la baja de remuneraciones relativa de importantes sectores. Muchos toman la emigración como escalón de promoción”.
“Otro factor a agregarse es el aspecto represivo sobre capas importantes de obreros, dirigentes sindicales, dirigentes estudiantiles, políticos y militantes de los grupos de izquierda y de extrema izquierda, que se ven obligados a salir del país por razones de seguridad personal. La desocupación según cifras oficiales nunca bajó del 9%. Para 1975 si no se hubiera dado la emigración la tasa de desocupación visible sobre pasaría el 20%. Esto muestra la importancia política del fenómeno  para poder mantener el inestable equilibrio de la conducción gubernamental  de estos años. La limitada industrialización existente y la baja tasa de crecimiento de la población hace que este fenómeno  sea difícil de revertir en un país como el Uruguay”.
“Las características más sobresalientes del emigrante son: fenómeno de masculinización creciente, ello indica que la emigración se hace en el tramo de máxima actividad y aleja del país a los varones. Si se analiza por rama de actividad se observa que 23.6% son de manufactura, servicios 33%, construcción 16,9% y comercio 16.2%, son los porcentajes más representativos. Si se analiza según la distribución  por categoría ocupacional se halla los datos siguientes: 75.7% asalariados, por cuenta propia 15.35%, patrón o socio 4.2%, otros el resto.” (Or Citi).

Entrevista realizada a Adriana (hija de exiliados políticos, 2004)- Se extrajo lo siguiente:

*Refleja su situación una posible minoría, aquellos que luego de décadas de residir en el extranjero, regresaron al país en 2004.
*Pasó varias peripecias por distintos países, a veces sola, otras acompañando a sus familiares.
*Vivió momentos amargos y decisivos porque no siempre encontraba a bien los lugares que la familia decidía instalarse.
*Queda claro para Adriana que: “Volver es comenzar nuevamente”; “El barrio, los vecinos, ella misma no es la persona que se fue”; “Ahora, está dividida en partes, tiene familia ´allá y acá` es como vivir  entre dos mundos” expresó.

CONCLUSION

“Las crisis económicas padecidas no son crisis del sistema capitalista, sino que es la crisis de una concepción del mundo y de la vida, basada en la idolatría de la técnica y en la explotación del hombre. La economía es más poderosa, cuanto más universal. Así la concentración de la industria y del capitalismo financiero llevan a ese complejo de abstracciones que es el mundo de nuestro tiempo”. Ernesto Sábato

Las etapas por las que pasa un emigrante para adaptarse a su nuevo hogar podrían resumirse en tres, a saber: (1) de trasplante: se extraña todo, desde el idioma hasta las personas y al país también, se llora y sufre; (2) de Rebeldía: nada le viene bien. Hay más lloro y angustia; (3) de Resignación y adaptación- “allá” no tendría todo lo material que le rodea “acá”. No le queda otra a la persona que iniciar la etapa de adaptación al medio. Hacer nuevos “amigos” del mundo, tener un hogar nuevo, un barrio nuevo…  

Concluyo con lo expresado por Iain Chambers “El que se va: sufre de desarraigo, de pérdida de identidad,  es un pasaje de sólo ida, escribir es viajar al país de origen, al menos por un momento, implica un retorno. De lo conocido como la lengua, el léxico, el discurso... se parte hacia lo imprevisto y desconocido que es el inglés. Se pasa de un “tú” nativo a un “yo” observador nostálgico y víctima de la modernidad. Se tiene un pie acá y otro siempre allá, sobre ambos lados de la frontera”.
“Cada latino que vive allá tiene una historia de llantos y de alegrías por la transmutación de su figura entre moderna del Tercer y Primer Mundo donde transita su humanidad contemporánea. Se descubre sin embargo, entre conversaciones triviales. Estos seres humanos persiguen en el fondo, calidad de vida, a falta de los suyos. El hombre moderno, el inmigrante también se convierte en nómada cuando cruza un sistema demasiado extenso para pertenecerle (…). Estas ciudades enormes que recogen inmigrantes de todas partes son conglomerados del choque de distintas culturas muy coloridas. El inglés puede hablarse o no, porque el español ha tomado las calles, en los supermercados, en las escuelas, en los escenarios públicos y privados aunque nadie lo diga”.

Ser extranjero en tierras lejanas con respecto a su lugar de origen, es una condición de vida, aunque la identidad actual se construye con movimientos similares a los nómades ancestrales.

BIBLOGRAFIA
*Chambers, Ian, 1995.  “Migración, cultura e identidad”.  Amorrortu Editores, Nápoles.
*De Sierra, Gerónimo. “Dependencia, democracia representativa y dictadura en el Uruguay”. CIEDUR,  Documento 19.
*Astori, Danilo, 1982. ”Neoliberalismo – crítica y alternativa – “Ediciones  Banda Oriental.
*Couriel, Alberto, 1984. “El Uruguay empobrecido “Ediciones Banda Oriental.
*Solari, Aldo.1989. ”Sociología“. Publicaciones oficina de apuntes del Centro de Estudiantes.
*Furtado, Celso, 1965. ” Subdesarrollo y estancamiento de América Latina”. Editorial Universitaria - Buenos Aires.
*Barrán, Caetano, Porzecanski, 1998. “Historias de la vida privada en el Uruguay”  Individuo y soledades 1920 – 1990, Tomo III.  Editorial  Taurus.

HEMEROTECA
*Información recogida en diarios nacionales: El País
*Revistas (UNESCO) varias.

INTERNET
*www.redtercermundo.org.uy
*www.migracion/

*Ma. Elisa Fernández Delgado es licenciada en Ciencias de la Comunicación, con Postgrado en Economía y Turismo Sustentable (UDELAR). Realiza investigaciones sobre diversos temas de interés socio-históricos.

L/D

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